Hoy deseo escribir sobre los niños, aún esta y siempre estará en mi memoria esos días de inmensa felicidad, esos días llenos de aventuras, donde el mundo era muy extraño y nosotros queríamos investigarlo todo, noches soñando en que éramos héroes y salvábamos al mundo, cosas como la maldad no existían en mi pequeño mundo…. solo quería divertirme, solo quería ser feliz.
Quisiera contarles algunas cosas que me dijeron unas niñitas el domingo pasado, empezaré contándoles que soy maestro en el club de aventureros de mi iglesia, y los niños que asisten tienen edades de 6 a 9 años, a veces hacen renegar con sus travesuras, y otros días sus palabritas te hacen pensar y reflexionar mucho, el domingo esto fue lo que dijeron:
Mientras la señorita directora les llamaba la atención porque no se estaban comportando de la manera mas correcta (muchas travesuras), y además les decía que se iba realizar un camporin (campamento donde asisten todos los clubes de la misión y se nombra a un club q es el mejor) donde años anteriores el club había ganado el primer lugar, pero los últimos años había decaído, y les decía q los demás clubes tenían mas niños y que eran mas activos, entonces una niñita de las más pequeñitas levanto la mano, yo pensé que quería ir al baño o algo así, pero dijo: Que seamos mas pequeños y mas poquitos no significa que no podamos ganar, yo me quede pensando…. y reflexionado.
Además ese día era mi primer día como maestro, bueno y solo había venido una de mis alumnitas que se llama Alejandra ( soy maestro de la unidad Rayitos de Sol y tienen 7años), y mientras avanzábamos conversamos, yo le decía siempre debes ayudar en casa y siempre debes sonreír ( o algo así), y Alejandrita me cide con una tierna vocecita: yo siempre estoy feliz, solo q cuando mi papas discuten no puedo…. hasta a veces se pelean, yo solo le pude decir: diles a tus papas que no te gusta q discutan y q te pones muy triste; y ella dijo: les digo pero no me hacen caso, por eso les he escrito esto(y me mostro dos cartas q habías hecho para sus papis), porque cuando solo les hablo no me hacen caso, pero cuando les escribo cartas recién me hacen caso, y lo decía con tristeza.
Me quede pensando, los niños tan dulces e inocentes… y nosotros por nuestras tontas acciones, haciéndolos sentir tristezay dolor…